Investigación Usach busca desarrollar nueva metodología para evaluar independencia funcional en personas adultas mayores

El académico de Ingeniería Biomédica, Dr. Britam Gómez, lidera un proyecto Fondecyt de Iniciación 2026 que busca desarrollar y validar una metodología basada en captura de movimiento sin marcadores para evaluar de forma objetiva la independencia funcional y cognitiva en personas adultas mayores.

Cada vez más, el envejecimiento en nuestro país  plantea nuevos desafíos para los sistemas de salud, especialmente en áreas relacionadas con la rehabilitación y la autonomía de las personas. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la esperanza de vida en Chile superaría los 85 años hacia 2050, reflejando el paso hacia la transición demográfica avanzada.

En este contexto, uno de los desafíos es evaluar de forma precisa la funcionalidad y autonomía de las personas , ya que actualmente, muchas estimaciones clínicas dependen de la observación realizada por profesionales de la salud, lo que puede introducir diferencias entre las personas que evalúan,  y dificultar la obtención de resultados comparables.

Con el objetivo de abordar esta problemática, a través de un Fondecyt de Iniciación, el Dr. Britam Gómez propone una metodología basada en captura de movimiento sin marcadores (markerless MoCap), tecnología que permite registrar y analizar movimientos corporales sin necesidad de sensores o dispositivos adheridos al cuerpo.

“El objetivo es desarrollar una herramienta que permita evaluar de manera más precisa la independencia funcional y cognitiva de las personas, utilizando datos biomecánicos obtenidos durante actividades cotidianas”, explicó el investigador.

La investigación contempla un circuito estructurado de tareas funcionales que considera acciones como caminar, girar, levantarse o subir escaleras. A partir de estos movimientos, el equipo buscará identificar variables relacionadas con la estabilidad, el equilibrio y la forma de desplazarse de las personas. La información obtenida permitirá desarrollar modelos automatizados capaces de identificar distintos niveles de independencia funcional y cognitiva a partir del análisis del movimiento humano.

“Las principales ventajas son una evaluación objetiva basada en datos, mayor precisión y reproducibilidad, menor tiempo de evaluación y que no requiere sensores ni marcadores en el cuerpo”, señaló el académico.

El proyecto se desarrollará durante tres años y considera tres etapas principales: validación del sistema, identificación de variables biomecánicas asociadas a la independencia funcional y desarrollo de un modelo automatizado de evaluación.

Este Fondecyt de Iniciación  se desarrolla en conjunto con  la Universidad de Concepción, la Universidad Rey Juan Carlos de España y la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Santiago de Chile, fortaleciendo una línea de trabajo interdisciplinario entre Ingeniería y Ciencias de la Salud.

Entre los resultados esperados se encuentra el desarrollo de un sistema automatizado capaz de clasificar niveles de independencia funcional y cognitiva con alta precisión. Asimismo, se espera identificar indicadores del movimiento asociados a la autonomía de las personas y correlacionarse  con herramientas clínicas utilizadas actualmente en procesos de evaluación.

“Esto podría contribuir a mejorar procesos de rehabilitación y seguimiento clínico. Además, puede transformar la evaluación clínica hacia modelos objetivos y digitales, mejorando la toma de decisiones mediante el seguimiento cuantitativo de pacientes. A futuro, esperamos que esta metodología pueda implementarse en hospitales, centros clínicos y sistemas de monitoreo remoto, aportando al desarrollo de tecnologías no invasivas y de fácil implementación para el área de la salud”, concluyó.